lunes, 26 de octubre de 2009

Eso era amor


Le comenté:
― Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
― ¿Te gustan solos o con rimel?
― Grandes, respondí sin dudar.
Y también sin dudar
me los dejó en un plato y se fue a tientas.

Ángel González

jueves, 22 de octubre de 2009

Más idioteces


Ganas de matar a Dama Blanca aumentando... pero como esto trata de hablar de mí misma, que me encanta porque en el fondo soy una egocéntrica, pues vamos a ello. Se supone que tengo que contar siete rarezas o costumbres extrañas mías... no se me ocurren tantas ahora mismo, así que a ver qué sale de aquí.

1. Me dan un asco horrible los pies masculinos. No es que los de las mujeres me gusten, pero los tolero. Esto implica que me da repeluses ver a un tío con sandalias, y muchísimo más que me toquen con un pie (en determinadas situaciones esto llega a ser un problema xD). No sé de dónde viene, pero es un odio visceral.

2. Me da dentera tocar algodón. Suena estúpido, pero soy incapaz de partir una bola de algodón, tengo que pedirle a alguien que lo haga por mí.

3. Me sigo disfrazando cada Halloween (y cuando tengo ocasión el resto del año) a pesar de tener ya una edad respetable.

4. Prefiero escribir a mano que en el pc, aunque racionalmente sé que en el ordenador es mucho más cómodo y que de todas formas lo voy a tener que acabar pasando ahí. Pero me encanta tener un boli en la mano (o mejor aún, un lápiz) y moverlo sobre un cuaderno.

5. Muchas veces hablo con los objetos (mi móvil, la nevera, cualquier cosa que tenga cerca) como si fueran personas.

6. Esto podría ser una extensión de lo anterior... durante un par de años, no hace mucho, llevaba a todas partes a mi amigo Bernie, incluido el trabajo, bodas, etc. Bernie es el calcetín orejudo que aparece en la foto.

7. No soporto el té. Sabe a culo. Ni el pimiento, ni la leche sola, ni el marisco. Todo sabe a culo. Ah, y tengo alergia al huevo, que no sé si sabe o no a culo.


Y bueno, aunque al empezar no se me ocurrían siete, ahora que he estado pensando tengo muchas más en mente... pero bueno, como sólo son siete, os jodéis y os quedáis sin saberlas xD

jueves, 15 de octubre de 2009

Idioteces en general


Hoy odio especialmente a Dama Blanca por nominarme para estas chorradas xDD Pero bueno, lo haré, porque ya va tocando actualizar y mi musa sigue putrefacta y abandonada en una cuneta.




1.- Cuéntanos una fantasía y con quién lo realizarías.
No dice qué tipo de fantasía... así que, por ejemplo, me gustaría ir a Monkey Island y conocer a Guybrush Treepwood, al caníbal Caralimón y al mono de tres cabezas. Y he dicho conocer, no fornicar.
Aunque Guybrush tiene su punto xD

2.- Cuéntanos una situación comprometida, divertida, que te avergonzara, etc.
Pues he tenido muchas, pero voy a contar una que avergonzó a mi madre más que a mí. Íbamos por un mercado de estos de toda la vida donde venden comida y tal, y mi madre tenía que comprar en la pescadería. Yo me quedé mirando los pulpos, que estaban ahí espatarraos, y dije a voz en grito señalando: «¡Mira, mamá! ¡Tienen ojete!».
Y sí... sé que es una anécdota normal cuando tienes 8 años, pero yo tenía más de 20...

3.- Un amor prohibido con detalles escabrosos.
Nunca he tenido un amor prohibido, soy así de sosa. Ni con detalles escabrosos tampoco, creo... no he estado con tíos casados, ni que practicaran necrofilia, ni con sacerdotes, ni na de na.

4.- Cómo sería tu amante perfecto/a.
Últimamente estoy aprendiendo a valorar como se merece el hecho aparentemente simple de que un tío te trate bien.
Pero si nos ponemos más quisquillosos y exigentes, pues por ejemplo... un bardo/danzarín sombrío de nivel 14 pelirrojo, tísico, algo emo y de sexualidad ambigua xD

5.- Confiésanos tus zonas erógenas.
Las mismas que tiene toda mujer de raza humana, creo.

6.- Qué te resulta más sensual de tu amante.
Que lleve un disfraz de mono sepsi, como Dama Blanca.

7.- Una canción para hacer el amor.
No me gusta tener banda sonora, prefiero ponerla personalmente. A los vecinos les encanta.

8.- Un lugar para hacer el amor.
Un barco pirata no estaría mal.

9.- ¿Alguna comida o bebida afrodisíaca?
Fresas. Y grog.

10.- ¿Con qué blogger tendrías un affair?
Si Christian Bale, Johnny Depp, Josh Holloway o Hugh Jackman tienen blog, haría un esfuerzo...




No nomino a nadie porque yo soy buena persona, no como otras... para la próxima entrada prometo resucitar a la musa (es decir, ponerme a escribir y dejar de pendonear por ahí todo el día).

jueves, 24 de septiembre de 2009

Criaturitas, de Douglas Coupland

Esto es un fragmento de La vida después de Dios, de Douglas Coupland (el escritor que acuñó la conocida como «Generación X»). Este texto me inspiró para escribir mis cuentos de animalitos (podéis encontrarlos con la etiqueta «Criaturitas»), y tengo que ponerlo aquí como homenaje. Si alguna vez consigo publicarlos, espero no tener problemas legales para poner esto como prólogo.


Así que, de improviso, dije lo primero que se me pasó por la cabeza y te conté la historia de Gaficán.
― ¿Gaficán?― preguntaste.
― Sí, Gaficán… el perro que lleva gafas.
Y luego me preguntaste que qué hacía Gaficán, y no se me ocurrió nada aparte del hecho de que llevaba gafas.
Insististe y por eso te contesté:
― Verás, estaba previsto que Gaficán fuera uno de los protagonistas de la serie de libros Un Gato en el Sombrero, lo que pasaba…
― ¿Qué era lo que pasaba?― quisiste saber.
― Pues que tenía problemas con la bebida – contesté.
― Lo mismo que el abuelo― dijiste tú, encantada de poder establecer una conexión con la vida real.
― Eso me parece.


Como después quisiste oír otra historia sobre animales, te pregunté si sabías algo de la Ardilla Ardillizada. Respondiste que no. De modo que continué:
― Bien, pues Ardillizada iba a hacer una exposición de cuadros de bellotas en una galería de arte de Vancouver, pero…
― ¿Pero qué?― preguntaste tú.
― Pero la señora Ardillizada tuvo ardillitas y entonces se vio obligada a conseguir un trabajo en la fábrica de mantequilla de cacahuete, y nunca pudo terminar su obra.
― Oh.


Hice una pausa.
― ¿Quieres que te cuente algo más de otros animales?
― Pues sí― respondiste con cierta ambigüedad.
― ¿Sabes quién era la Gatita Chispa?
― No.
― Bien, pues Chispa algún día llegaría a ser estrella de cine. Pero recibió tantas facturas de su MasterCard que tuvo que ponerse a trabajar de cajera en el Banco Hong Kong de Canadá para pagarlas. No había pasado mucho tiempo, cuando ya era demasiado mayor para tratar de convertirse en estrella de cine, o perdió la ambición de serlo, o ambas cosas. Y vio que era más fácil limitarse a hablar de ello en lugar de hacerlo de verdad…
― ¿Y qué?― me preguntaste.


― Nada, pequeña― dije yo, interrumpiéndome de golpe; repentinamente sentí más espanto del que puedas imaginar por haberte llenado la cabeza con semejantes historias; historias de hermosas criaturitas que estaban destinadas a formar parte de un cuento de hadas pero que se perdieron por el camino.



Imagen escaneada del libro.

jueves, 17 de septiembre de 2009

OVNI, pie, gafas, Olimpiadas, lejía, tía, rintintín, DVD, cerdo, sandalia

Palabras de Ichi, aka Ignacio.


¿Sabes qué es lo peor de todo? No, no lo sabes, y podría asegurar que tampoco te importa, pero te lo diré de todas maneras. Lo peor es que te echo de menos. Y no lo entiendo. Es absurdo, es como... como si alguien que hubiera sido abducido estuviese deseando volver al OVNI para que le metan de nuevo la sonda anal.

Y es que es extraño, pero no fueron tus mayores putadas las que me dieron pie a largarme, sino esas manías estúpidas que me sacaban de quicio. Que te limpiaras las gafas constantemente; joder, la mayoría de las veces ni siquiera estaban sucias. Que cada vez que yo recogía algo vinieras detrás a arreglarlo porque no lo había hecho bien. Que montases un pollo cuando utilizaba tus vasos y cubiertos personales e intransferibles.

Odiaba vivir inmersa en unas Olimpiadas de limpieza. Odio que todos los recuerdos que deberían haber sido agradables estén impregnados de olor a lejía. Créeme, cariño, me jodió menos enterarme de que te estabas tirando a otra tía que el rintintín que utilizabas para echarme en cara que no había fregado bien los platos.

Oh, pero ambos sabemos muy bien que llegará el día en que tu nueva zorrita se canse de que le grites cada vez que no coloque un DVD según tu fantástico orden alfabético. Llegará el día en que descubra que, pese a tu fachada de limpieza, eres un auténtico cerdo.

Y ambos sabemos que ese día vendrás a buscarme. Y yo estaré, más o menos, donde Cristo perdió la sandalia.



Link de la imagen.

martes, 15 de septiembre de 2009

pomelo, tubo de escape, argentino, campanario, calvo, sombra, cd, diamantes, lista de la compra, dientes

Este es el primer relato de estos que escribí, hace ya años. Las palabras me las puso Laura. No lo había subido porque no me gusta mucho cómo me quedó, pero me daba penita dejarlo ahí solo... soy una sentimental, en el fondo.




A veces olvidaba por qué le quería tanto. Las dudas se asomaban por su mente de pronto, sin avisar, escarbando con sus ponzoñosas garras, dejándole una insoportable sensación de vacío. Siempre en el momento más absurdo, como aquel, mientras miraba el solitario pomelo que quedaba en el frutero y se decía que ya iba siendo hora de pasar por el mercado.

Pero era fácil desterrar esas malditas dudas. Sólo tenía que recordar…

Recordar aquel tiempo en que el sonido más feliz en su vida era el ruido del tubo de escape de su moto cuando iba a buscarla al colegio y le decía lo preciosa que estaba con el horrible uniforme de cuadros. Paseaban juntos cerca de La Almudena, y él siempre se picaba porque a ella le encantaba el acento argentino del chico que solía vender flores bajo el campanario. Al ver lo guapo que era le entraba inseguridad y empezaba a decir que ya no le querría cuando fuese viejo y calvo, y ella le besaba y le aseguraba que sí hasta que la sombra de miedo desaparecía de sus ojos. Eran tiempos mágicos, en los que un cd grabado por él le parecía un regalo mil veces mejor que un anillo de diamantes.

Sus recuerdos felices alejaron las dudas, como hacían siempre, y siguió con la lista de la compra con una dulce y bonita sonrisa. Al menos todos los golpes que le había dado cuando esa felicidad acabó habían dejado intactos sus dientes.



Link de la imagen.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Autopublicidad


Pues sí, es hora de autopublicitarme.

Y no me refiero al blog emo que creé hace poco para mis poemas de casquería (aunque, ya de paso, podéis visitarlo si os apetece en http://poemasdecasqueria.blogspot.com/ ), sino a otro blog sobre corrección de textos que estreno hoy. Aún está en semi-construcción, así que quizá cambiemos alguna cosilla.

Ante todo, tengo que darle las gracias a Laura por haberme hecho el blog (tanto el blog como la web), porque los que me conocéis sabéis que soy una inútil con estas cosas. Además de haber quedado muy chulo, ¡tiene monos!

A muchos de los que me leéis aquí no os interesará mucho, pero si tenéis alguna duda lingüística alguna vez, os animo a que me la preguntéis a través del blog.

¡Ah! Y si tenéis una tesis que corregir, una novela, cualquier cosa... dadme trabajo, leche.


Aquí os dejo el link del blog: http://www.correctorfreelance.es/blog/

Y el de la web, ya que estamos: http://www.correctorfreelance.es/